El curioso caso de los SIN en el etiquetado y otras mentiras.

En esta sociedad de la superficialidad metrosexualizada en la que convivimos, cada día los asesores de imagen y los fabricantes de productos alimenticios (o del culto al cuerpo en general que se ha implantado sobre todas las cosas) tienen que devanarse los sesos para conseguir que su etiqueta, su carta de presentación por así decirlo, sea la más atractiva y que consumamos su marca y no de la de su vecina empresa rival.  Así que una de las tendencias que se han adoptado es la de fabricar SIN: sin gluten, sin colorantes, sin lactosa, sin conservantes… Y dos de mis favoritos, el SIN azucares añadidos y el ¡0% materia grasa! Lo que ocurre con ello es que queremos dietas hipocalóricas respetando el sabor de siempre y eso tiene sus pros y sus contras. Entonces, bienvenidos al mundo de las verdades a medias en las etiquetas. Continuar leyendo


La enfermedad de Crohn y un ori(gen) difuso.

Cuántas veces hemos visto a los padres preocupados por si sus hijos heredarán de ellos el gusto por los clásicos griegos, sus intereses biomédicos, su técnica romántica de afinación del piano o un remolino en el pelo. Ésta es la parte artística, física, espiritual y cultural de la reproducción, pero también sus enfermedades que han quedado plasmadas en los genes pueden heredarse.  Y una de ellas es, aunque aun incompletamente conocida, la enfermedad de Crohn. Continuar leyendo


Coming soon también

En breve, la segunda entrada del blog. Esta con tintes más alimenticios. ¡Aquí os esperamos!


Un posible diagnóstico cinco siglos tardío: Enrique VIII y el síndrome de McLeod.

Casi 500 años después de su reinado, el curioso caso de Enrique VIII ha vuelto a desenterrarse. Una publicación del Jornal of History de Cambridge, sugiere un motivo genético que explicaría su transformación psicótica desde monarca entrañable hasta la tiranía y la afición por la decapitación que lo acompañó en su etapa adulta, así como también por qué el mujeriego rey sólo pudo procrear cuatro hijos capaces de sobrevivir. Las bioantropólogas Catrina Whitley y Kyra Kramer, autoras del estudio, achacan el giro en la vida del rey a un grupo sanguíneo llamado Kell positivo, responsable de sus problemas de fertilidad y posterior síndrome de McLeod, que trastornó su personalidad.

Continuar leyendo


Coming soon

Muy pronto estarán disponibles las primeras entradas de nuestro blog.

¡No le quites el ojo de encima!


 img_548ad26ab3817